Opinión
Antonio Muñoz Monzón (*)
• En cualquier caso, echaré de menos las antiguas conversaciones con quien me bautizó con múltiples apodos cariñosos, entre ellos, Carrillo. Y echaré de menos, asimismo, no poder estar ahí contigo en tus últimos instantes. Es mi gran pena, créetelo Ramón
Ramón Álvarez Sanabria, hombre relacionado con los medios de comunicación, a su manera, como el mismo decía, apagó su luz en las últimas horas y nos ha dejado. Atrás han quedado muchas vivencias, unas ricas, otras de manara más normal, como el mismo sentenciaba. Pero en cualquier caso, su forma de ser era la que era.
Ramón, querido en muchos círculos, nos ha dejado la tarde del sábado, y el domingo, recorrerá por última vez su entorno, la Alameda, El Casino.....
Vivió, aseguraba, como el deseaba. En los últimos tiempos su estado no era muy boyante, lo sabíamos. Y el que suscribe estas líneas tenía conocimiento de que la situación era muy preocupante.
En cualquier caso, echaré de menos las antiguas conversaciones con quien me bautizó con múltiples apodos cariñosos, entre ellos, Carrillo. Y echaré de menos, asimismo, no poder estar ahí contigo en tus últimos instantes. Es mi gran pena, créetelo Ramón.
Ahora a los tuyos, a todos aquellos que te han ayudado hay que reconocerles el cariño dispensado.
Ramón Álvarez, descansa . Es hora. Pero no te perdemos de vista, Hasta luego.
Un abrazo
(*) Redactor-Jefe de la Revista Tara