Opinión
Antonio Muñoz
Sonsoles, el reto
Sonsoles Martín, la nueva y flamante concejala delegada de Obras Públicas, Vivienda, Contratación, Solidaridad y consejera delegada de Urvitel, osea un tocho de cosas, tiene ante sí un reto de enjundia y de tremenda responsabilidad.
La edila más joven del Ayuntamiento de Telde, inquieta y dinámica de por sí, asume una serie de funciones que, más allá de su importancia, trascendencia y profundidad, serán observadas con lupa por diversos sectores, con independencia de que algunos órganos de competencia municipal, en los que ella estará a la cabeza, hayan sido, o lo serán, objeto de modificación y dotados de más mecanismos de control en aras de una mayor transparencia en la gestión de lo publico.
Para mi lo realmente importante es la asunción con decisión de esta tremenda responsabilidad por parte de Martín. Algunos, los más reticentes, quieren ver la dimensión del cargo como una papa caliente que puede quemarla, otros ,por el contrario, consideran que es un gesto de valentía y confianza de Valido: una apuesta decidida del primer edil.
A lo largo de su mandato en Cultura, Sonsoles ha tenido que encarar un par de conflictos que le dieron lata, pero no parece que el arrojo de su juventud, divino tesoro, se haya resentido. Digamos que se ha baqueteado bien.
En todo caso le esperan unos meses, poco más de un año, bastante moviditos, y con un par de actuaciones de primer orden. Deberá afrontar la que está en la mente de todos los teldenses: dar categoría de edificio al Palacio de las Artes y la Cultura,o al revés. Ésa parece ser una de sus metas. Y es que el asunto se las trae, puesto que urge cuando menos el revestimiento exterior de la magna obra.
Supongo que junto a esta acción habrá de acometer en amplio departamento otras de calado significativo, pero la señalada es que pide una solución a gritos, que sirva para dignificar al menos una parte esencial de la trama urbana de Los Llanos. Suerte para Sonsoles y su equipo. La cortesía manda.